Archivos por Etiqueta: Consejos

La vida empieza a los…

6 sep

Seguro que os suena eso de “La vida empieza a los 30″, “La vida empieza a los 40″, “La vida empieza a los 50″, etc, etc. Son frases que se sueltan para animar a las mujeres cuando cumplimos los 30, los 40, los 50 y los etc, etc. Yo me las tomo a risa. La vida empieza cuando empieza la vida: en el momento de nacer. También empieza cada vez que abrimos los ojos al despertar. O cada vez que recibimos un beso de amoramor. O… En fin, no creo que tenga que explicaros estas cosas a estas alturas ¿no? La vida es estupenda con nosotr@s si nosotr@s somos estupendos con la vida. Ni más ni menos. Lo justo. ¡Y qué gusto!

dibujo de Diglee

Recomendaciones sobre cómo utilizar adecuadamente un buen protector solar

21 jul

Todos sabemos qué hay que hacer antes de exponerse al sol, pero, muchas veces, y por el motivo que sea, se nos olvidan algunos puntos importantes sobre este asunto. Para recordar los aspectos más importantes antes, durante y después de la exposición al sol, he recopilado unos sencillos consejos:

1. Aplica una cantidad suficiente de fotoprotector justo antes de exponerte al sol. En el caso de que utilices fotoprotector Ladival, no es necesario aplicarlo 30 minutos antes de la exposición, ya que protege la piel desde el primer instante de aplicación.

2. Aplícalo por todas las partes del cuerpo visibles, sin olvidar la parte de arriba de la cabeza, las orejas, la nuca y los pies.

3. Vuelve a aplicar el fotoprotector aproximadamente 2 horas después de su anterior aplicación. El agua, el roce con la toalla o el mismo sudor hacen que la protección pierda eficacia.

4. Evita la exposición al sol cuando está en su punto más alto (entre mediodía y las 4 de la tarde). Si no es posible evitarlo, hay que protegerse con fotoprotector, ropa, sombrero y resguardarse a la sombra. Recuerda beber mucha agua durante las horas de mayor calor.

5. Los niños menores de 2 años no deben tener una exposición directa al sol. Cuando es inevitable, debemos protegerlos con protector solar y con ropa transpirable protegiendo del sol la mayor parte de su piel.

¿Qué es el IP o Índice de Protección Solar?

19 jul

El Índice de Protección (IP) solar es la relación que existe entre 2 tipos de pieles: 1 piel protegida y 1 piel no protegida. Esta relación viene marcada por la diferencia de Dosis Eritematógena Mínima (DEM) entre estas 2 pieles.

La Dósis Eritematógena Mínima (DEM) es el tiempo mínimo que tarda una piel expuesta al sol a mostrar un eritema (quemadura). 1 piel protegida expuesta al sol tarda más tiempo en quemarse que 1 piel no fotoprotegida expuesta al sol. El Índice de Protección (IP) de una piel es la diferencia entre su DEM con fotoprotector y su DEM sin protector.

Por ejemplo: mi piel tiene un DEM con fotoprotector de 150 minutos (es decir, que mi piel expuesta al sol y fotoprotegida tarda 150 minutos en quemarse) y tiene un DEM sin fotoprotector de 10 minutos (es decir, que mi piel expuesta al sol sin fotoprotector tarda 10 minutos en quemarse).

La diferencia entre DEM con fotoprotector (150) y DEM sin fotoprotector (10) da como resultado el Índice de Protección (IP).

150 / 10 = 15

Un protector solar IP 15 nos protege durante 150 minutos.

Es importante tener en cuenta qué significa exactamente el término “protector solar”. La protección de un protector solar no es permanente. El IP 15 de un protector solar sólo nos indica que, si una persona tarda 10 minutos a desarrollar un eritema tras la exposición de su piel al sol, si se aplica el producto con IP 15 quedará protegida 15 veces más en el tiempo (o sea: 150 minutos). De manera que, una vez haya finalizado este tiempo, la persona quedará desprotegida y el eritema solar se hará efectivo.

La conclusión general a todo esto es que el IP es un factor multiplicador del tiempo de protección natural que nos ofrece nuestra propia piel.

De venta en farmacias

7 jul

En algunos países, los protectores solares están considerados como medicinas. Sólo se venden en farmacias. En nuestro país, pueden adquirirse fotoprotectores en todo tipo de establecimientos. En mi opinión, elegir un buen fotoprotector no es una cuestión estética ni cosmética, sino una decisión de salud, y la salud debe estar siempre en manos de un profesional sanitario. Por ejemplo, un farmacéutico.

10 + 1 consejos para retrasar el fotoenvejecimiento

6 jul

Ahí van 11 recomendaciones básicas para que nuestra piel no fotoenvejezca demasiado deprisa. Cualquier médico las certificaría. 1) No fumar; 2) No consumir mucho alcohol; 3) Reducir el consumo de lípidos en la dieta; 4) Hacer ejercicio moderado todos los días, para favorecer la circulación; 5) Seguir una dieta rica en cereales, fibras, frutas y verduras; 6) Beber abundante agua; 7) Evitar los ambientes extremos, ni demasiado secos ni demasiado cálidos; 8) Procurar no estresarse; 9) Dormir 8 horas diarias; 10) Hidratarse la piel con cremas adecuadas, y 11) Fotoprotejerse con un buen producto.

Elige tu factor de protección solar

5 jul

Aquí os dejo un link para que podáis calcular el factor de protección solar más eficaz para vuestro tipo de piel, dependiendo del país en el que estéis viviendo ahora mismo, o del país que vayáis a visitar proximamente. Es tremendamente útil.

5 cosas que hay que tener en cuenta antes de utilizar un protector solar

22 jun

Cómo aplicar un protector solar de forma correcta:

UNO: Aplicarlo media hora (30 minutos) antes de exponernos al sol. Los filtros químicos requieren un tiempo mínimo para ser eficaces. Si nos aplicamos el protector solar nada más llegar a la playa o a la montaña o a dónde sea, estaremos media hora sin protección real.


DOS: Extenderse mucha cantidad de producto por el cuerpo. Nada de tacañerías. Según las encuestas, solemos ponernos la mitad de lo que realmente necesitaríamos. Se recomienda una cantidad comparable a toda la palma de la mano llena (unas 6 cucharadas de café).

TRES: Resulta imprescindible volver a aplicarnos el protector cada dos horas. Pasado este tiempo, los filtros pierden eficacia. También conviene volver a ponernos protector después de bañarnos y secarnos con la toalla.


CUATRO: No siempre es necesario utilizar protectores solares con un índice muy alto de protección. Necesitamos conocer bien nuestra piel. Cuál es nuestro fototipo. Qué características tiene. Más importante que utilizar un protector con un factor de protección muy alto es respetar el tiempo de exposición al sol, aplicar la cantidad adecuada y reaplicar el producto siempre que sea necesario.

CINCO: Recuerda que ningún protector solar bloquea los rayos solares al 100 %. Y que sólo uno es eficaz contra el Infrarrojo-A (IRA).

Piel, pieles

26 may

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano. La piel forma una barrera que impide la entrada de sustancias tóxicas al cuerpo. La piel nos protege contra muchos traumatismos externos. La piel impide la penetración de microorganismos capaces de provocar enfermedades. La piel controla la pérdida de líquidos y regula la temperatura corporal a través de la transpiración. La piel nos protege de los rayos solares nocivos (radiaciones ultravioleta e infrarroja).

Por eso, y por muchas otras razones, necesitamos cuidar nuestra piel.

Existen, al menos, 6 tipos de piel: grasosa, seca, mixta o combinada, sensitiva, normal y con acné. Cada una de ellas necesita productos y tratamientos particulares.

Por ejemplo:

PIEL GRASOSA: Resistente. Brillante. Con puntos negros y poros alargados. A veces, con escamas alrededor de la nariz. Suele mantenerse más joven que las demás. Su brillo está provocado por una acumulación de secreciones de la piel, las cuales obstruyen los poros y crean espinillas. Para este tipo de piel la limpieza es muy importante. Las cremas y limpiadoras fuertes no son recomendables, ya que estimulan las glándulas sebáceas. Los jabones y cualquier otro producto que contengan mucho alcohol deben de evitarse, ya que estos hacen que la piel se irrite y reseque. Se recomienda la exfoliación usando productos con gránulos, exfoliantes líquidos que contienen enzimas o peelings con ácidos frutales, ácido salicílico y otros similares.

PIEL SECA: Produce poco sebo y aceite natural. Los factores climáticos, como el sol, el viento y la contaminación, la deterioran y la hacen quebradiza. Presenta poros pequeños, es suave y rara vez llega a presentar barros, espinillas o puntos negros. Se recomienda usar todo tipo de humectantes: crema limpiadora, loción limpiadora a base de aceites, etc. No es recomendable el agua muy caliente en baños y duchas. Sí que hay que beber agua, en abundancia. La zábila y el aceite esencial de neroli ayudan a mantener la piel suave. Exfoliar la piel seca con cuidado ayuda a quitar las impurezas que la misma piel produce por la resequedad.


PIEL MIXTA O COMBINADA: Presenta secreción de las glándulas sebáceas en mayor cantidad que la piel seca, provocando que en zonas como la nariz y el mentón se note más la grasa en el rostro. También en el cuerpo se da esta variación, como puede ser en la parte alta de la espalda y la parte de delante o detrás de las piernas. Aplicar cremas para piel mixta y lociones que ayuden a suavizar. Limpiar la piel todos los días con agua tibia. Usar geles y exfoliar suavemente.

PIEL SENSITIVA: Puede llegar a presentar capilares rotos, vasos sanguíneos visibles, así como áreas secas que se irritan fácilmente. Es ligeramente seca y de reacciones alérgicas. Este tipo de pieles pueden llevar una carga genética importante. Es una piel que requiere mucho cuidado y es fácil de dañar. Hay que evitar los baños tipo sauna, no sacarse las espinillas, evitar la exposición al sol (o usar siempre protectores solares), utilizar productos que no causen irritación e hidraten mucho, cuidar la alimentación, beber abundante líquido, no exfoliar con frecuencia (y sólo con exfoliantes con ácido o encimas, sin gránulos), usa agua templada o tibia (nunca caliente o fría).


PIEL NORMAL: Se caracteriza por el balance entre la grasa y la sequedad. No son frecuentes barros, espinillas ni puntos negros. Esta piel es firme y posee poros pequeños o medianos. Es fina, flexible y suave. Puede conservarse mucho tiempo. Utilizar un jabón normal (Ph normal), usar agua tibia, cremas para piel normal, comer saludable, utilizar lociones humectantes normales.


PIEL CON ACNÉ: Es grasosa. Presenta problemas de acné. Si no se cuida adecuadamente, la persona puede quedar con muchas cicatrices. Este tipo de piel cierra todos sus poros y el nivel de grasa es alto. Llega a empeorar en situaciones de estrés, estreñimiento, menstruación y en caso de consumir comida grasa. Los cambios hormonales también influyen mucho. Se recomienda una limpieza diaria con jabón de arcilla y agua de tomillo. Aceites recomendables para las pieles con acné: mandarina (acidificante, exfoliante y humectante); árbol del té (fungicida, antiséptico, regenerador); hipérico (bactericida y descongestivo); alcanfor (estimula la circulación, astringente); caléndula (estrogénico y calmante); enebro (depurativo, cicatrizante y astringente); pachulí (antiinflamatorio, antiséptico); lavanda (regulador sebáceo, calmante).

Gracias a Luz Azul por la información.

Mallorcaaaaa

24 may

Jesús Calleja anda por Mallorca. De desafío extremo, como siempre. Y nunca se olvida de dar buenos consejos sobre cómo proteger la piel de las radiaciones solares más dañidas: los ultravioletas A y B, los infrarrojos A. Seguidle en Facebook, que lo cuenta todo.

Todos iguales, todos distintos

17 may

Las radiaciones solares no afectan de la misma manera a todas las personas. Existen muchos tipos de piel. Algunas disponen de abundantes mecanismos de defensa ante las agresiones de tipo solar y otras no tanto. Es algo que viene determinado genéticamente desde el nacimiento.

Algunos de los factores que hacen única a cada persona son su textura cutánea, si tienen o no tienen  lunares, el color de su cabello, el tipo de bronceado que adquieren y el tiempo que tarda en enrojecerse su piel una vez expuesta a los rayos del sol.


Por otra parte, cada uno de nosotros dispone de su propio ‘crédito’ solar. Dicho de otro modo: nuestros mecanismos de defensa frente a las agresiones del sol disminuyen con el tiempo. Cuanto más les forzamos a actuar, más rápidamente se agotan.

Pongamos que de niños tenemos 100 créditos. Los vamos gastando y a los 18 años ya sólo nos quedan 50. Con esos 50 tenemos que protegernos hasta que lleguemos a viejos. Hay que dosificar. O eso, o proteger el crédito que nos queda utilizando productos que hagan bien su trabajo.

Lógicamente, las cremas protectoras y los productos solares tampoco son únicos, ya que cada persona requiere unas determinadas propiedades que se adapten perfectamente a su fototipo.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.