Archivos por Etiqueta: UVB

Protegerse bien la piel depilada

8 ago

Cuidado con las depilaciones. Quiero decir, cuidado con ponerse al sol después de depilarse según qué zonas. Cualquier zona de la piel que no suela estar en contacto directo con las radiaciones solares necesita estar más protegida que el resto del cuerpo. Es lógico. Y vale para todo: pezones, ingles, etc… No existen recetas infalibles, simplemente debemos estar más atentas. Protegernos bien y reprotegernos más. No estar mucho tiempo sin repetir la operación. Estar bien atenta a cualquier cambio de color. En cuanto veamos que la cosa se pone un pelín colorada ¡a taparse! Ni nudismo integral ni leches, al menos sin protección. Que luego este tipo de temeridades deja marcas. ¿Las peores? Las marcas rojas encima del labio superior. Parece que nos ha salido un bigote. Cuidado.

Los rayos ultravioleta UVA y UVB, y los terribles rayos infrarrojos IRA nos acechan.

Todo sobre el Infrarrojo A (IR-A), parte IV

11 jul

Hay muchos protectores solares que mencionan en sus etiquetas el uso de antioxidantes en su formulación (carotenos, flavonoides o vitaminas) y por ello podrían ser efectivos frente a procesos de envejecimiento, pero no han demostrado científicamente ser eficaces frente a la radiación IR-A.

Ladival ofrece una protección frente a la radiación IR-A mediante una fórmula patentada de antioxoantes probada en voluntarios. Estos antioxidantes sí han demostrado científicamente ser eficaces frente a los efectos nocivos que produce la radiación IR-A en la piel, mediante estudios “in vivo”.

La fórmula patentada de Ladival está especialmente diseñada para proteger a las células frente a la radiación infrarroja-A.


La longitud de onda de la radiación IR-A permite que ésta penetre hasta la mitocondria…


… si esto sucede, la mitocondria sufre estrés oxidativo, lo que produce radicales libres que destruyen las fibras de colágeno, responsable del envejecimiento prematuro.


La fórmula patentada de Ladival contra la radiación infrarroja-A protege frente a la formación de radicales libres y evita la destrucción del tejido.

Radiaciones solares (esquema)

27 jun

Haz click en la imagen y la verás más GRANDE. Es un esquema sencillo, pero superútil, del tipo de radiaciones solares que llegan a la superficie de la Tierra. Y de hasta dónde penetran en nuestra piel. De los rayos UV o ultravioleta, sólo nos afectan los UVB (que se quedan en la superficie de la piel, en la epidermis) y los UVA (que penetran un poco más, hasta la dermis). Los rayos infrarrojos o IRA, en cambio, traspasan la epidermis y la dermis, y llegan hasta la hipodermis, provocando reacciones nocivas para nuestra salud (el terrible fotoenvejecimiento, entre otras maldades). No me cansaré de decirlo en este blog: protege bien tu piel.

SIN conservantes, SIN colorantes, SIN perfumes y SIN peg

17 jun

No todos los protectores solares son iguales. Eso lo sabemos muy bien las y los que utilizamos con frecuencia este tipo de productos. No es lo mismo un protector solar CON conservantes, CON colorantes, CON perfumes y CON emulsionantes no fotoestables que un protector solar SIN conservantes, SIN colorantes, SIN perfumes y SIN emulsionantes no fotoestables.

A lo mejor a ti todo esto del CON y el SIN te suena a chino o, aún peor, a truco publicitario. Los protectores solares sirven para que el sol no nos queme la piel y punto. Bueno. Allá tú. Lo cierto es que hay que tener en cuenta muchos otros factores, no simplemente el de evitar quemaduras.

Yo prefiero utilizar un protector solar SIN conservantes, que indique bien en el envase su fecha de caducidad, porque eso supone para mí una garantía de calidad, de que no contiene nada que dañe a las pieles fotosensibles, atópicas o con alergias.

Prefiero utilizar un protector solar SIN colorantes, porque no quiero que el producto incluya ningún componente que no sirva para protegernos de las radiaciones ultravioletas e infrarrojas.

Prefiero utilizar un protector solar SIN perfumes, porque hay muchos perfumes que producen manchas en la ropa y en la piel durante la exposición solar.

Prefiero utilizar un protector solar SIN propilenglicoles (PEG), porque los PEG no son fotoestables y pueden producir reacciones fototóxicas en la piel.

Haz click en la foto

8 jun

He encontrado este gif en un blog especializado en imágenes en movimiento. Espero que os motive para protegeros la piel de las radiaciones solares. Tanto de las ultravioletas como de las infrarrojas. Una piel protegida dura más y envejece menos.

El mejor fotoprotector

30 may

El efecto más evidente de una exposición solar continuada es la aparición de quemaduras en la piel. Salen a las pocas horas de exposición y alcanzan su punto álgido entre las 24 y las 36 horas. Primero se manifiestan en forma de eritemas, edemas, picores o escozores; luego, pueden llegar a ocasionar ampollas (quemaduras de segundo grado). Por otra parte, el efecto calórico de las radiaciones solares también puede producir malestar general, con fiebre y dolor de cabeza (lo que, en términos médicos, llamamos “insolación”).

Para protegernos de los daños que causan las radiaciones solares a nuestra piel y a nuestro organismo existen diversos productos en el mercado. Básicamente, son tres: 1) Bronceadores; 2) Productos que se aplican después de la exposición solar, y 3) Fotoprotectores,

Los bronceadores aceleran la pigmentación cutánea. Son productos que, bajo la acción de la radiación ultravioleta UV, potencian la síntesis de melanina. Los autobronceadores no necesitan que la piel esté expuesta al sol: contienen sustancias naturales y sintéticas que colorean la piel y proporcionan un tono similar al conseguido con la exposición directa.

Los productos de aplicación tras la exposición solar se utilizan para hidratar, calmar, reparar, regenerar la piel y prolongar el bronceado. Sus principios activos suelen ser la caléndula, saúco, manzanilla, regaliz, gel de áloe vera, centella asiática, hipericón, aguacate, alantoína, aceite de borraja, aceite de onagra, derivados de la vitamina E, retinol y karité, entre otros.

Los fotoprotectores son preparados cuya misión es protegernos de los efectos dañinos del sol. Básicamente, previenen el fotoenvejecimiento y el cáncer de piel. Nuestra piel tiene unos mecanismos de defensa y adaptación para protegernos de las radiaciones ultravioleta UV e infrarroja IR, pero en algunas personas son ineficaces o insuficientes. La dosis de radiación solar que recibe nuestra piel depende de la latitud del lugar donde nos encontremos, la altura sobre el nivel del mar, la época del año, la hora del día, la presencia o ausencia de nubes y el espesor de la capa de ozono, entre otros factores.


Los filtros solares o fotoprotectores son productos que, por lo general, se aplican tópicamente, sobre la piel. Contienen sustancias con capacidad para absorber, reflejar o dispersar las radiaciones, evitando su penetración cutánea. La mayor parte de los fotoprotectores están preparados para protegernos de la radiación ultravioleta UVA y UVB. Sólo uno, Ladival, está preparado para protegernos, además, de la radiación infrarroja IRA, que es la más dañina de todas, al ser la que penetra más profundamente en nuestra piel, afectando a las mitocondrias que se encargan de nutrir a nuestras células cutáneas.

Información seleccionada del libro Cuidados de la piel, de la Dra. María Pilar Gil Sánchez y el Dr. Ignacio Sánchez-Carpintero Abad, editado por Everest.

Fototipos

17 may

¿Quieres saber cuál es tu fototipo? Lee estas definiciones y aplícatelas a ti mismo. Existen varios fototipos básicos.

Fototipo 0: Es lo que se conoce como personas albinas. Su cabello es blanco, así como su piel. No tienen pecas y no se broncean, pero desarrollan un eritema (quemadura) desde la primera exposición al sol (esta quemadura les puede durar hasta un mes). Son la población con más riesgo ante las radiaciones solares.

Fototipo 1: La piel no es tan blanca como la de los albinos, pero sí que tiene un aspecto lechoso. El color del cabello es pelirrojo. Su piel tiene muchas pecas y tampoco se broncean, de modo que la aparición de eritema ante la primera exposición solar suele ser habitual y constante.


Fototipo 2: Son personas con piel clara y cabello pelirrojo con tendencia a rubio. Tienen pecas pero no son tan abundantes como las de los pelirrojos. Se broncean ligeramente y el eritema después de la primera exposición es constante. Después de unas semanas de la primera exposición aún pueden tener el eritema.


Fototipo 3: Son personas de piel clara y de cabello rubio con tendencia a castaño. Tienen pocas pecas y consiguen un bronceado muy claro. La aparición de eritema tras una primera exposición es frecuente, aunque, por lo general, no se mantiene mucho tiempo.


Fototipo 4: El color de la piel es mate y el del cabello es castaño oscuro. No suelen tener pecas y su bronceado es oscuro. La aparición de eritema es más rara en este tipo de piel, de forma que en la mayoría de los casos no suele aparecer. Si aparece, su permanencia en el tiempo tiene carácter excepcional.

Fototipo 5: Es el fototipo característico mediterráneo. El color de la piel es marrón o moreno y el color del cabello, al igual que el del fototipo 4, es castaño oscuro. Cuando se broncea adquiere un color muy oscuro y no suele haber eritema.

Fototipo 6: Son personas que tienen el color de la piel negra, al igual que el color de su cabello. No tienen pecas y su bronceado es totalmente negro. Tampoco tendrán eritema solar después de una primera exposición.

Una vez sabemos qué fototipo nos corresponde será más fácil determinar los índices de protección UVB y UVA que necesitamos. Este índice debe ir marcado en todos los productos comercializados como protectores solares . Es común encontrarnos dos tipos de siglas para indicar el índice de protección: IP (asignado para Europa) y SPF (asignado para América).

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